Cuando llegas a casa y tu perro te recibe, con la cola moviéndose a todo lo que da, ¿no se le puede llamar emocionado?

Todas las personas que vivimos con perros siempre hemos afirmado que nuestros perros sienten y entienden las emociones al igual que lo hacen los humanos. Pero ahora hay una investigación que respalda estas afirmaciones. Ellos no son «sólo animales», en realidad sienten como nosotros.

Cualquier persona que realmente ama a su perro ha dicho en infinidad de ocasiones a sus amigos que sus animales se enojan o se ponen tristes. Ellos notan cuando necesitamos su ayuda o cuando simplemente necesitamos su cariño.

Un estudio de la Universidad de Emory, en Atlanta (Estados Unidos) demostró que los canes sienten igual que los niños. El nivel de sensibilidad entre unos y otros es muy parecido.

Según la investigación, la actividad cerebral de los perros aumentaba a medida que recibían señales que se relacionaban con la alimentación o los olores de las personas conocidas.

¿Los perros pueden ser optimistas o pesimistas?

Por otro lado, un estudio también relacionado con las emociones en los perros demostró que los canes, al igual que los humanos, pueden ser optimistas o pesimistas.

Es decir, cuando un can se queda solo en casa, se angustia y lo demuestra claramente con sus ladridos, destruyendo cosas o haciendo sus necesidades en el interior.

En ese sentido, la investigación reveló que los caninos están ansiosos cuando se quedan solos y, con su comportamiento, tienden a ser pesimistas.

¿Qué otras cosas pueden sentir los perros?

Otros estudios han sugerido que los perros pueden experimentar emociones negativas como lo hacen los humanos, incluyendo el equivalente de ciertas condiciones psicológicas crónicas y agudas, como puede ser la depresión.

De igual forma, hace algunos años, los síntomas análogos a la depresión clínica, la neurosis y otras condiciones psicológicas fueron en general aceptados dentro de lo que se ha dado a conocer como emoción canina.

Por otro lado, otras investigaciones revelan que los perros también pueden ser celosos. Este tipo de comportamiento, donde un animal se siente frustrado con lo que ocurre con otro, también se ha observado en primates.

En los canes, según los científicos, este tipo de comportamiento se debe probablemente a la estrecha relación que tienen los perros con los seres humanos.

Frente a los resultados, los investigadores concluyen que los perros “también son personas” y busca mejorar el trato que reciben. Espera que la evidencia recaudada por sus tomografías otorgue a los perros, y demás animales, protección y derechos.