Si observamos que nuestro perro, comiendo con normalidad, va perdiendo peso, es conveniente consultar con el veterinario, ya que un adelgazamiento repentino, significativo y sin motivo aparente, puede ser causado por alguna enfermedad o trastorno.

Estas seis pueden ser algunas de ellas.

  1. Puede tener parásitos

Uno de los primeros signos de la presencia de parásitos en un perro es la pérdida de peso y la merma de salud.

Las parasitosis intestinales son muy frecuentes en los cachorros, pero también en los perros adultos.

Además de síntomas digestivos, como vómitos o diarreas, acarrean pérdida de peso, retraso en el crecimiento, reacciones cutáneas, etc. En casos graves pueden provocar obstrucciones intestinales o incluso la muerte del animal.

  1. ¿Le duele la boca?

Los problemas bucales, que pueden derivarse de una deficiente higiene oral, tales como la caries o la enfermedad periodontal, que a veces pasan desapercibidos para el propietario, provocan dolor en el perro al masticar, pudiendo ocasionar que vaya comiendo menos o sienta rechazo al hecho de comer.

La gingivitis engloba a todos aquellos procesos inflamatorios inducidos por la formación de placa en las piezas dentales que afectan a los tejidos circundantes. La acumulación de placa en los dientes y la posterior calcificación de esta, provoca inflamación de las encías y posteriormente la destrucción del tejido periodontal (el que rodea el diente), dando como consecuencia final la pérdida de piezas dentales.

  1. Comprobar su salud renal

Una insuficiencia renal crónica en los perros puede mostrar una amplia variedad de signos y síntomas, entre los que se encuentra la pérdida de peso. Es muy frecuente en perros mayores y a menudo se manifiesta por una pérdida de peso muy acusada, aunque el perro mantiene o incluso incrementa su apetito. Al producirse un importante daño renal se pierden muchas proteínas en la orina (proteinuria) y ello es la causa del adelgazamiento y la pérdida de masa muscular.

  1. Algún problema cardiaco

La insuficiencia cardíaca suele causar la pérdida de peso como uno de sus signos más claros, (aunque en muchos casos primero antecede una pérdida del apetito del perro), este adelgazamiento es observable a simple vista y también la pérdida de masa muscular que se conlleva, significativamente en la zona de los “hombros”. Dependiendo del tipo de insuficiencia cardíaca, puede producirse una acumulación de líquido abdominal (ascitis) que paradójicamente parece una “barriga”, pero que en realidad se acompaña de un adelgazamiento general del perro. Esto sucede en las cardiomiopatías dilatadas, que se producen por una insuficiencia de corazón derecho.

  1. ¿Enfermedad hepática?

El hígado es un órgano que desempeña un papel fundamental en los procesos metabólicos. Los signos o síntomas de un perro que presenta alguna hepatopatía pueden ser muy variados y complejos de diagnosticar, ya que estas enfermedades son conocidas como “silenciosas”, aunque la inapetencia, la pérdida de peso y los problemas digestivos suelen ser de las más comunes.

  1. Estrés o ansiedad

La ansiedad y el estrés pueden causar estragos tanto en el apetito como en el mantenimiento del peso ideal del perro. Un entorno inestable, deficiente atención a sus rutinas de alimentación, falta de descanso, poco ejercicio físico o juego, o la soledad, pueden ser algunas de las causas ambientales de este trastorno. Es importante respetar horarios y rutinas para que el perro se sienta seguro y confiado, permitirle realizar sus comidas con tranquilidad, a sus horas y dedicarle atención.